11 Aq'ab'al
Yucateco: 11 Ak'b'al
Oeste· Negroamanecer · comienzo · concepción · renovación · esperanza
Energías clave en la tradición de las tierras altas k'iche'.
Tu lectura
Aq'ab'al es el alba y la concepción, el umbral tierno donde un sueño empieza a hacerse real.
En la tradición del altiplano k'iche', aq'ab significa noche, y Aq'ab'al es el instante entre la oscuridad y la luz en que el día comienza a despuntar. Esta energía sostiene lo que aún no tiene forma completa, los primeros hilos de un tejido que todavía quiere llegar a ser.
Como una tejedora que primero ve su sueño y luego monta la urdimbre, Aq'ab'al puede ayudarte a sacar una idea del reino de los sueños hacia sus primeros pasos tangibles. Puede que vislumbres la luz al final del camino incluso cuando los pasos concretos aún estén a media sombra.
Se considera que Aq'ab'al es un buen día para comenzar cosas nuevas, tanto nuevos vínculos como nuevas empresas nacidas del mundo de las ideas y traídas a la luz.
El valor de comenzar algo nuevo y la confianza en que la luz ya viene en camino.
Cuando todo comienzo aún se ve borroso, Aq'ab'al te invita a dar el primer paso sin conocer todavía el camino entero.
¿Qué nuevo comienzo está amaneciendo en tu horizonte ahora mismo?
El Once es el andar errante, una energía inquieta a la que le cuesta quedarse en un solo lugar.
En la tradición del altiplano k'iche', el Once se considera un número inquieto que reúne pasado, presente y futuro en un solo punto. Este movimiento de búsqueda puede dificultar el asentarse, pero al mismo tiempo abre un amplio espacio para la creatividad y la expresión artística. Puede invitarte a ver el andar errante no como perderse, sino como explorar.
La Cruz Maya
Otras cuatro energías rodean tu día para formar la Cruz Maya: la infancia, la mano derecha y la izquierda, y la energía del futuro.
El centro de la cruz es tu núcleo, la energía en la que estás llegando a ser más plenamente tú mismo en este momento. En la tradición del altiplano k'iche' es la fuerza estable alrededor de la cual se ordena todo lo demás, y te acompaña toda la vida incluso cuando otros vientos se suman. Aquí puedes preguntarte qué es lo que hoy, en esta etapa de tu vida, realmente se siente como tú.
Este brazo lleva tu raíz más temprana, la energía de tu infancia y del mundo en el que naciste. En la tradición del altiplano k'iche' es más fuerte al principio y se retira despacio con los años, pero permanece como el suelo bajo todo lo que crece después. Puede invitarte a mirar con calidez aquello que te marcó desde el comienzo.
La mano derecha es tu fuerza hacia afuera, la que actúa, aquello con lo que tomas las cosas entre manos y te vuelves visible en el mundo. En la tradición del altiplano k'iche' se considera el lado práctico y corporal que pone las cosas en movimiento y les da forma. Puede mostrarte a través de qué tipo de acción te expresas de manera más natural.
La mano izquierda es tu lado receptivo y silencioso, tu intuición, tu imaginación, aquello que sientes más de lo que haces. En la tradición del altiplano k'iche' se considera la fuerza intuitiva y creativa que escucha hacia dentro. Puede invitarte a confiar en lo que se muestra en ti sin necesidad de muchas palabras.
Este brazo lleva la energía de tu envejecer, la fuerza madura hacia la que creces con los años. En la tradición del altiplano k'iche' se construye más tarde en la vida y representa la sabiduría y la calma que pueden llegar cuando ya se ha vivido mucho. Puede darte una suave intuición de la madurez en la que quizá te despliegues.